Devocional · 7 de noviembre de 2026
Confesar no es informar a Dios
1 Juan 1:9
RV1960
El contexto
La primera carta de Juan se escribe contra una enseñanza que negaba que el pecado importara. Por eso el autor usa tres veces seguidas la fórmula «si decimos»: si decimos que tenemos comunión y andamos en tinieblas, mentimos (1:6); si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos (1:8); si confesamos, tenemos un abogado (2:1). El versículo 9 no está aislado: es el tercer paso de un argumento contra la negación.
El verbo que traduce «confesar» es el de decir lo mismo que otro dice: ponerse de acuerdo con la realidad, no informar a alguien que ya estaba al tanto.
El salmo 103 mira el perdón por la vía de la distancia —«Cuanto está lejos el oriente del occidente» (103:12)—, y Miqueas 7 por la vía de la profundidad —«sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados» (7:19)—. Las dos imágenes tienen lo mismo en común: lo que se perdona no queda cerca ni queda a la vista.
Las tres piezas del día
Este devocional acompaña las tres publicaciones de TikTok del sábado 7 de noviembre:
- Mañana (7:00) — 1 Juan 1:9 · «Confesar no es contarle a Dios algo que ya sabe.»
- Mediodía (13:00) — Salmos 103:12 · «No dice “un poco lejos”. Dice la distancia que no se puede cruzar.»
- Noche (21:00) — Miqueas 7:8 · «Caerse no es el final del relato. Es la mitad.»
«Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.» Casi todo el mundo lee este versículo como un trámite: hay que avisarle a Dios y entonces perdona. Pero el versículo anterior le quita esa salida: «Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.» Confesar, entonces, no le informa nada a Dios —lo sabe—; lo que hace es quitarnos la mentira de encima. Y fíjate en las dos palabras que el texto escoge para Dios: fiel y justo. No dice «bondadoso» ni «comprensivo». Fiel, porque lo había prometido; justo, porque el perdón no es un favor que se salta la justicia. Es el mismo movimiento que el salmo describe en distancia —«Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones»— y el profeta en profundidad: «echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados». Dios no perdona cerca: aleja.
Aplicación práctica
Escribe en una hoja lo que no has dicho en voz alta. Sin adornos, en primera persona, una sola cosa. Después de escribirla, no la quemes ni la rompas todavía: déjala un día a la vista, porque confesar que se hace en un minuto es fácil y a veces se vuelve a contar a la misma hora al día siguiente. Al segundo día, escribe debajo la frase del salmo 103:12 tal como está, y rompe la hoja. Si esa cosa hizo daño a alguien, este paso no sustituye pedirle perdón a esa persona: confesar delante de Dios y reparar con quien corresponde son dos cosas distintas.
Para meditar
¿Qué es lo que ya le dijiste a Dios pero no te has atrevido a dejar en el mar?
Oración
Señor, no te cuento esto porque no lo sepas, sino porque no quiero seguir cargándolo yo. Aleja lo que yo llevo años sacando.
Javier Tufiño · Revisión: Javier Tufiño