RAÍCESHistorias bíblicas
Suscribirse

Devocional · 13 de octubre de 2026

No olvides ninguno de sus beneficios: la gratitud como mandato al olvido

Salmo 103:2

RV1960
Salmo 103:2 — No olvides ninguno de sus beneficios: la gratitud como mandato al olvido
La tarjeta del día — puedes guardarla o compartirla.

El contexto

El salmo 103 es un canto de acción de gracias que se habla a sí mismo antes de hablarle a Dios. Su estructura es conocida: una llamada al alma, una lista de beneficios y después la misericordia de Dios comparada con la distancia del oriente al occidente. El versículo 2 es el arranque de la lista.

El salmo empieza hablándole a su propia alma: «Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios». Es una orden que el salmista se da a sí mismo, y está precedida por un verbo de fiesta —bendecir— y seguida por un verbo de memoria: no olvidar. La gratitud, aquí, no es un sentimiento espontáneo: es una pelea contra el olvido. Y dice *ninguno*. No los grandes, no los recientes: ninguno. Eso obliga a hacer inventario, que es justo lo que no se hace cuando todo va más o menos bien. El salmo, de hecho, pasa los versículos siguientes enumerando: perdona, sana, rescata, corona, sacia. La gratitud del texto es una lista, no un estado de ánimo.

Aplicación práctica

Haz una lista de diez beneficios concretos del último año —cosas que tienen fecha, no categorías: la conversación del 12 de marzo, la puerta que se abrió, el diagnóstico que salió bien—. Si no llegas a diez, no inventes: deja la lista abierta y añade durante la semana. Después, manda una sola nota de agradecimiento a alguien que participó en uno de ellos.

Para meditar

¿Qué beneficio del último año ya diste por supuesto?

Compartir el devocional

WhatsApp Facebook Telegram

Oración

Señor, no me dejes olvidar lo que ya me diste. Bendice tú mi memoria, que es lo que más se me gasta.


Dirección editorial de RAÍCES · Revisión: Javier Tufiño

← Todos los devocionales

Recibir la porción en tu lector (RSS)

Explorar la biblioteca