Grecia: el mundo que pensó antes que Roma gobernara
De Atenas a Alejandría
Alejandro Magno conquistó el mundo en una década (336–323 a.C.) y dejó algo más duradero que un imperio: la lengua y el pensamiento griego. El helenismo — la cultura griega esparcida por el Mediterráneo — se volvió el idioma común del mundo: el koiné, la "lengua común" en la que se escribió el Nuevo Testamento. Las sinagogas de la Diáspora leyeron las Escrituras en griego (la Septuaginta). Cuando Pablo predicó en Atenas, habló el idioma de los filósofos — y citó a sus propios poetas: "porque linaje suyo somos".
📖 Su influencia en el Nuevo Testamento: El NT está escrito en griego koiné, no en hebreo ni arameo: el evangelio nació multilingüe. Los conceptos que Pablo usa (conciencia, naturaleza, ley) tienen raíces griegas — pero los llena de contenido nuevo. El cristianismo no destruyó la cultura griega: la transformó desde dentro.